El hogar

El hogar que se queda,

ese concilio de voces,

las luces, el olor del ajo,

el sabor de la memoria,

el rostro duro del padre

que guarda recuerdos

que lo marcan.

“Aquel pan duro

en la galera y el hambre

y oír los tiros en la noche.

Una noche fusilaron a un hermano

que apenas conocía.”

Es el hogar el que se queda,

naturalmente,

y ese olor a madera húmeda,

las tejas oscurecidas por

el tiempo.

“Vivimos en un hueco.

Este solar es un hueco.

Aquí no hay ciclón que entre.

Eso es lo bueno.”

¿Pero qué es lo malo, madre?

La madre hablaba siempre de tiempos peores,

antes los hubo peores,

uno le creía porque la madre no miente,

uno la miraba con orgullo,

y se preguntaba por qué comía siempre

tan última, y tan poco.

Es el hogar lo que se queda.

Poco a poco retorna

y se acomoda

como si nunca se hubiera ido.

 

© Ernesto González, 2009

5 thoughts on “El hogar

  1. Manuel, acabo de llegar despues de un par de dias alejado de la blogosfera (el trabajo y otras cosas, la vida que no cesa). Gracias por tu comentario.Naday, algo de eso senti cuando lo escribi. Nada, que me puse a llorar como un niño y creo que no me da mucha pena admitirlo. Gracias por leerme y encontrar algo de valor en lo que escribo.

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s